CANTO DE UN AVE

 

Su canto se elevó por el aire como una cristalina y ondulada palabra. Tenía serpenteos de río junto a riberas de suaves hierbas.
Obtenía sus fantásticas notas al aproximarse a los rayos del astro rey que parecía sonreír en un silencio amarillo. Se mecía con mucha dulzura en las hojas de los árboles
lo que simulaba multiplicar sus sones asombrosamente translúcidos.
Y la naturaleza entera, con todos sus seres y prodigios, aparentaba suspenderse en cada nota estremecida y maravillosa.
Pero, de pronto, un ruido distinto y sorpresivo, suspendió la mágica interpretación y un ave, cenicienta y desgarbada, emprendió veloz vuelo.
 
Julio Campos Àvila
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: