Motivos de amor

Reflexión:
¡Viva la poligamia! Tenemos el derecho natural de amar a todo el mundo; y la obligación moral de no solo amarnos a nosotros mismos.

 

Di que eres de allí

porque de aquí

–dichoso fui,

colibrí–

no eres.

 

Di que eres de allí,

aunque ella

ya no te quiera,

nunca te quiso

y jamás te querrá.

 

Di que eres de allí,

aunque te haya corrido de casa

luego de asesinar tus sueños,

y llenarte

allí

de besos;

choques eléctricos,

la capucha,

el avioncito.

 

Di que eres de allí,

aunque todavía

recuerdes,

Bengalí,
 

 

ser de allí,

aquellas mañanas de infancia y sol ardiente.

Allí,

bajo tus pies descalzos,

en aquella plaza,

Tití

años después ensangrentada

por los mismos.

¡Maldecid!,

que te enseñaban

allí

el himno de tu patria

allí

mientras adelante iba la bandera

y más atrás

allí

aquellos tambores de guerra.

Di que eres de allí,

aunque ella

haya también destrozado

tus mejores años de vida

saturándote

torturado

de mentiras,

allí,

en aquellos colegios

donde la verdad,

amenazado,

también estaba prohibida

para luego,

allí

encarcelado,

ni siquiera pagarte,

condenado,

un salario justo

y en el peor de los casos

desempleado,

marginado,

ni siquiera uno injusto.

Di que eres de allí

aunque ya no pienses ni siquiera volver

a sus brazos de loba,

de allí,

aunque todavía te duelan las heridas

los choques eléctricos,

la capucha,

las mentiras,

el rostro torturado de tu hermano.

Y todo

sólo porque le dijiste:

Alelí

allí

 

te quiero,

te necesito,

me haces falta.

Di que eres de allí

porque de aquí,

ser de allí,

Quiquiriquí,

no eres.

 

No,

aunque te pintes el pelo,

de aquí

no eres

aunque te cambies el nombre

y también el apellido

de aquí

no eres

aunque aprendas el idioma

y lo hables

mejor que un natural de estos lados

de aquí

no eres.

Aunque tengas una casa preciosa

y un compañero de vida

natural de estas tierras,

todavía

más precioso

por ser el contraste

de tu propia belleza,

de aquí

no eres.

Que tengas coche

y también

el privilegio de un empleo

no te hace la excepción

de aquí,

Rubí,

ser de allí,

 

no eres.

Pero

no eres de aquí,

Guacaní

porque la contradicción

entre el deseo y la realidad,

Jabalí,

te quiten la pertenencia

 

ni tampoco

ser de allí,

Baharí,

porque el recuerdo

 

y la nostalgia,

Almorí,

te mantengan

 

todavía,

Albaní,

en los brazos

 

de aquella que nunca te quiso

sino más bien

porque tu puritanismo

de diablo santurrón,

ser de allí,

Ajonjolí,

no te permite

 

aceptar todavía,

¡no a la CIA!,

el derecho

a la poligamia,

guerrilla,

guerrilla,

el derecho,

ser de allí,

a ser

también de aquí,

de allí,

de todas partes.

El derecho

Alfonsí,

a de nuevo

 

mil veces más

Popurrí

ser de allí,

decir te quiero

a otra,

Marroquí

ser de aquí,

 

que tampoco te quiere

y que en tanto

también

otra vez

por el mismo “delito”

te llenará de besos,

choques eléctricos,

la capucha,

el avioncito,

para, al final,

ser de aquí

si tienes suerte,

ser de allí

otra vez,

dichoso fui:

expulsarte de casa.

      Guillermo Aguilar

 


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: