Roque no era un poeta cualquiera.

Desde su tumba que no existe, nos señala con su mirada el camino espinoso de la poesía militante, la poesía con sabor a sangre, a pueblo combatiente obrero-campesino a pólvora a muchacha a tiros y a tiranos en la mira del pueblo.

Roque, estuvo siempre allí donde había que amar, donde la acción se teñía con sangre donde las palabras no hacían efecto, donde la paciencia de los oprimidos se perdía y el compás de espera eran pulsadas de corazón a la hora de reivindicar los derechos pisoteados y ya no había espacio a las vacilaciones, había que actuar. Con su diestra poesía removió siglos de portentosa hipocresía, fustigó los poderes establecidos, a los “poetas del alpiste” de su generación, a los revisionistas a los adulteradores, pero no a los adúlteros….

Roque fue un poeta mas allá de su tiempo, estuvo entre nosotros, pero en su momento no le comprendimos. Entre bromas y risas se burló de la muerte, del gobierno, de los militares, de la oligarquía burgués terrateniente del partido comunista del país mas chiquito del mundo; pero fue siempre serio a la hora de los “qiuvos”, sus palabras eran acciones en el marco de diseñar la vida, al grado de sellar con su propia sangre la fuerza de sus ideas, (..“no somos pues cómodos e impunes anonimistas…al sistema y a los hombres que atacamos desde nuestra poesía con nuestras vidas les damos la oportunidad de que se cobren, día tras día”..) su aporte teórico-práctico fue un importante ingrediente en el proyecto popular de liberación que trataba de cambiar -para bien- la situación desamparada de las grandes masas de trabajadores del campo y la ciudad, en Roque no había ningún atisbo de vacilaciones y medias tintas, para él, era ahora o nunca, internacionalista por excelencia, es uno de los “guanacos” mas cosmopolita de todos los tiempos, pero también hombre de pueblo, de armas, de letras, de habanaclub y de cervezas frías..

 

La teoría era la guía y la organización era el medio para dar el salto y llevar a la práctica esa teoría y cambiar lo palpable, decía: la poesía no solo esta hecha de palabras…Y Roque se cansó de los libros, de las tabernas, de Praga, de las academias, de hablar, de la vida “cómoda” de hacer literatura y se enfrentó a la realidad así, de lleno con su flacidez su humor, su risa fácil sin mas armas que su talento en un país donde la “vida no valía ni vale nada” …

Porque Roque era la acción andando hecha carne y huesos, era un hombre que hacía lo que hablaba, antisistémico empedernido, que hablaba para hacer las cosas y se burló de la vida, sabía que muriendo siempre estaría vivo entre los suyos y entre muchos, y desde las sombras amarillas de las fotografías nos mira curioso con sus ojos burlones y nos sonríe, desde la muerte se mofa de los que estamos vivos, es la dialéctica de su poesía.

Roque inquieto y creador incansable se rebeló contra las convenciones contra la falsedad y la monotonía contra lo fingido y lo espurio, por eso es universal ya no es patrimonio del Pulgarcito de América, nos pertenece a todos y todas sobre la faz de la tierra y en El Salvador, todos tenemos que ser Roques, Marciales, Romeros… la alianza poética, obrera y teológica…

Era un poeta que murió con la botas puestas y los que los mataron creyeron que le morían para siempre y no se percataron que Roque era invencible y en cada tiro recibido brotaba mas vida, mas recuerdo y mas ejemplo de compromiso social con la humanidad.

Si a Federico García Lorca lo mata el fascismo español al principio de la guerra republicana, Antonio Machado muere de dolor en el exilio en Francia, Miguel Hernández se pudre en las cárceles franquista sin compasión alguna, Roque cae en manos del fanatismo fundamentalista de una camarilla corrupta y sin ideología definida-socialdemócrata-…

 

De lo único que Roque puede arrepentirse es no haber muerto en manos de sus peores enemigos: La oligarquía cafetalera salvadoreña representante de las 14 familias mas “ricachonas” del país y la tiranía militar facistoide, fieles aliados del imperialismo yankee en la región centroamericana; sino, que los asesinos fueron sus mismos “compañeros”, el “estado mayor” de la organización a la que pertenecía, los mismos que arriesgaban la vida como él al fragor de cambiar el estado de cosas injustas del país.

Como fue posible ? se pregunta la gente..todavía hay preguntas sin respuestas, quizás de tanto hablar un día de estos los intelectuales de su muerte los hacemos “cantar” y nos puedan desvelar donde esta el cadáver; mientras para enflorar a Roque ya no bastan 3 metros de catafalco, su tumba es el país entero, son veinte mil kilómetros cuadrados que tiene El Salvador, allí hasta donde la vista se pierde en el horizonte de mar, montañas y volcanes de unicornios azules..

Cada mayo cuando todo florece, junto a las primeras lluvias nos llega mas fuerte la consigna de su recuerdo y Roque nos huele a tierra mojada a hierva húmeda de rocío, nos huela a exquisita muerte enamorada, porque Roque no era un poeta cualquiera su expresiva palabra armada de verbos y adjetivos era muy explosiva, todavía después de tanta muerte, tanta traición y tantos años, desde ese pulgarcito de América por todo el continente nos llegan como retumbos sus poemas prohibidos, sus versos clandestinos su prosa, su ejemplo y sus palabras, con mucha seguridad lo digo: sus asesinos perdieron esa insoportable tranquilidad que los tortura y no soportan un profundo silencio, porque Roque nació para vivir siempre con nosotros con todos los pueblos oprimidos de la tierra..

A tu salud, Roque, salú…

 

Ricardojaime.

10 de mayo del 2007.

Anuncios

Una respuesta to “Roque no era un poeta cualquiera.”

  1. Hermosa, certera y clara evocación tan igual como la poesía vital de Roque Dalton. Soy del norte de Perú (Piura), aquí conocimos de la obra y acción de mi tocayo (así nos referimos sobre alguien que tiene el mismo nombre) leyendo Casa de las Américas, luego a su muerte, como bien dices, su vida creció mostrándose a toda esta parte del mundo. Por eso, con tu gran nobleza Ricardojaime me permito parafrasear esa oración acerca de donde hacerle romería, “no llevemos flores a Roque porque él vive ahora en toda la inmensidad del continente nuestro”.
    Un abrazo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: